El futuro de la economía y el rol de las stablecoins dentro de ella

16 Mar 2022
'. $image_alt .' 5m

La pandemia de Covid-19 aceleró el cambio hacia los pagos digitales y sin contacto físico, llevando a una aceptación más generalizada de las alternativas del efectivo físico. Una de ellas tiene más promesas en el camino hacia una cashless society: las stablecoins.

Cambio en el paradigma

En el transcurso de agosto y septiembre de 2021 el presidente de la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. Gary Gensler y el presidente de la Reserva Federal Jerome Powell, emitieron una declaración de gran impacto. Pidieron un llamado urgente para la regulación de las stablecoins, criptomonedas cuyo valor está vinculado a otro activo para estabilizar su precio, generalmente representando una moneda fiduciaria dentro de una blockchain.

¿Por qué es importante esta información?

Por lo general, los reguladores -gobiernos, organizaciones y empresas- solo prestan este nivel de atención a las partes sistemáticamente importantes dentro del mercado financiero, como los bancos y los fondos del mercado monetario. Estas declaraciones se suman a una creciente sumatoria de evidencias de la idea de que, a diferencia de las criptomonedas como Bitcoin y Ethereum que fluctúan en valor, las stablecoins tienen un mayor potencial de desempeñar un papel importante en el futuro de las finanzas globales. El dinero está cambiando y lo está haciendo a un ritmo acelerado. No solo en su valor, sino en su concepto. Diferentes países están lanzando sus propias monedas digitales y diversas empresas están impulsando los pagos con tokens propios. Bitcoin fue el comienzo de una revolución tecnológica que ya está en marcha, prometiendo nuevos cambios dentro del sistema financiero y tecnológico.

Entonces, ¿es el fin del dinero físico?

No exactamente. La digitalización es muy reciente y el dinero físico todavía tiene su lugar importante dentro de la vida cotidiana, por lo que no se espera que desaparezca a largo plazo. Entre sus ventajas se encuentran algunos aspectos psicológicos, como la privacidad y seguridad que todavía tiene para ofrecer. Además, no todos los países implementaron la tecnología monetaria al mismo ritmo que otros más avanzados en ese rubro. Entre sus desventajas se encuentran su escasa rastreabilidad, sus costos estructurales y su efecto sobre el medio ambiente. Estas mismas “desventajas” son parte de las ventajas mismas del mercado criptográfico.

La descentralización como impulsor de las stablecoins

Durante la última década, la descentralización fue un concepto clave en el mundo económico. El auge de las criptomonedas cambió la idea de que el valor y la emisión de dinero se centran en las asociaciones gubernamentales. Es un nuevo paradigma que -más allá del mundo de las criptomonedas- se extendió hacia entornos más tradicionales. La descentralización nos presentó dos conceptos fundamentales: Peer-to-Peer (P2P) y Blockchain, siendo este último el protagonista de este cambio de paradigma de centralizado a descentralizado. En el mundo criptográfico ya no es necesario que un tercero respalde el valor del dinero; este está impulsado por la demanda y la oferta y solo se necesita un acuerdo entre las partes para la toma de decisiones. Esto hace que Bitcoin y otras monedas digitales se muevan en contextos de volatilidad e incertidumbre.

En base a este concepto, un rincón del mercado de las criptomonedas que se está volviendo cada vez más importante y visible pretendió tener precisamente esa característica, pero opuesta: estabilidad. Se eliminaron a los bancos de la ecuación y los reemplazaron con stablecoins, o monedas estables: criptomonedas vinculadas a una moneda como el dólar estadounidense o al precio de un producto básico como el oro que se pueden intercambiar fácilmente por otros activos como DAI o ALGO. Antes de las stablecoins, la única forma de transferir dinero de manera digital era a través de un intermediario (un banco o un procesador de pagos como Visa). Con la creación de las monedas estables existe una forma digital de efectivo más tecnológicamente avanzada que un sistema bancario online. También ofrece a los inversores de criptomonedas la oportunidad de quedarse al margen de la revolución criptográfica mientras tiene un activo similar al efectivo cuyo valor es estable.

Ventajas y desventajas de una sociedad sin efectivo

Teniendo esto en cuenta, cada día hay más alternativas al dinero físico que conocemos y usamos desde siempre. Las empresas no quieren quedarse afuera y buscan formas de aceptar pagos de manera digital y el mercado criptográfico sube en volumen de diferentes startups que buscan unirse a la ola de las cryptos. La idea de vivir en una sociedad que no use efectivo es una que tiene ventajas, pero también presenta muchas cuestiones que tal vez no le parezcan llamativas tanto a los usuarios como a las organizaciones.

Beneficios:

  • Menores índices de crímenes ya que no hay dinero tangible para robar.
  • Las transferencias tardan unos segundos en completarse.
  • Las stablecoins son útiles porque se pueden usar las 24/7 en cualquier parte del mundo, sin depender de los horarios bancarios.
  • Rapidez y costos reducidos asociados con el manejo, almacenamiento y depósito de efectivo.
  • Cambio de moneda más fácil mientras viajas internacionalmente.

Desventajas:

  • Expone la información personal a una posible violación de datos.
  • Si un hacker vacía una cuenta bancaria o alguien experimenta problemas técnicos, no va a tener una fuente alternativa de dinero.
  • Quienes no tengan conocimientos, cuentas bancarias o mismo un celular, va a tener dificultades para mantenerse al día y posiblemente ser excluido.

Si bien algunos países como India y Suecia implementaron una sociedad sin efectivo y tuvieron diferentes niveles de éxito en su camino hacia la digitalización al 100%, ninguno de los países demostraron cómo piensan ayudar a los marginados de estas nuevas economías. Es seguro decir que nadie sabe realmente el resultado de este mundo utópico. Pero si se sabe esto: el mercado de las stablecoins hizo que las criptomonedas sean aún más autosuficientes y menos dependientes de terceros. Nos muestra cómo en los próximos años son los bancos tradicionales, no las criptomonedas, los que van a tener que luchar por mantenerse relevantes en la vida cotidiana.

¿Te gustó la nota?

¡Compartila!

Últimas Publicaciones

  • Fácil
  • Fácil
  • Intermedio
  • Fácil